El sutil encanto que tu jefe te haga el trabajo (El caso Matías)
Matías (*) está ansioso y enojado, se recluye en su oficina, ‘tiene mucho trabajo’. Casi no va al ’salón’ donde están sus colaboradores: tiene un número considerable de gente a cargo, divididos en departamentos, cada uno con su supervisor. Reconoce su desánimo y enojo, pero no descubre la causa.
Después de varios encuentros de trabajo personal, con el Sistema de Gestiòn y observando la dinámica y contenido de su acción y sus creencias fundantes en relación a su equipo: ‘no van a cambiar’, encontramos juntos que el contenido de su trabajo se centraba en ‘corregir errores repetidos y continuos que sus supervisores dejaban pasar de sus colaboradores’.
Es sutil y común este desliz, donde la responsabilidad de los otros se traslada a uno. Casi sin mediar conciencia de ello, comenzó a hacer el trabajo de los otros, de sus supervisores.
Las dinámicas son complementarias. El jefe pierde la confianza en el equipo, y el equipo relaja sus controles porque de todas formas el jefe va a rehacer y corregir todos los errores posibles. Tan apesadumbrado esta Matías que casi devuelve los trabajos con las correcciones hechas sin siquiera anoticiar al supervisor de los hallazgos. ¡Todo mal!
Nadie aprende, todos están desubicados. El jefe no cumple con sus funciones como líder y termina ocupándose de cuestiones puramente operativas. Esta tapado, pero además, no ‘crea futuro’ en su carrera profesional. Y los supervisores tampoco, porque están detenidos en dinámicas de error permanentes.
Matías reconoce que en un punto dejo de hacer la actividad de enseñar, dar feedback y capacitar a sus supervisores. Cosas que antes hacía.
Matías reconoció en esta dinámica de líder/colaborador, la causa de la ansiedad y el enojo.
Ahora estamos planificando juntos nuevas acciones para superar esta situación y retomar la iniciativa de trabajar fuerte en la formación y compromiso de sus supervisores.
En general esto se observa en jefes ‘ansiosos’ y algo exigentes que no pueden esperar a que los colaboradores que crezcan y esto a su vez genera en los equipos relajación y comodidad. Es como que les sacan de las manos la tarea ante el temor que salga mal, o ante el ‘hartazgo’ de encontrar siempre errores recurrentes..
El caso da para más. Pero hasta aquí llegamos.
Mirándote en el espejo de este caso con tus colaboradores, ¿en qué lugar te pones? ¿En qué estás poniendo el foco? ¿Haces vos o enseñas a hacer?
LEVANTATE Y VAMONOS DE AQUÍ TE ACOMPAÑAMOS.
LIc. Guillermo Pappagallo – Magister en Ciencias Sociales del trabajo (UBA) -Coach Ontológico con certificación profesional ‘PCC’ de la ICF.
(*) Matías es un nombre de fantasía.